Pecaré , también de insistente, pero es casi imposible no detenerse a reflexionar, después de ver ,leer, escuchar tanto acerca de Cromagnon y del fallo. Y entonces a pocos días me llega la noticia de que luego de casi ocho años ,culpan a cinco policías por encubrir y falsear documentos en la causa Pocho Leptratti ,que ocurrió allá por Diciembre de 2001, y los condenan a dos años de prisión; ya el autor material del hecho fue sentenciado a 14 años en el 2004.
Pero el responsable político, que dio el aval para reprimir, para gatillar, no ha recibido condena , es más , es candidato y se mueve en el tablero político sin culpas y hasta con firmes perspectivas presidenciales.
Ocurre lo mismo con los funcionarios nacionales que permitieron la masacre de Avellaneda y aún se pasean con aires de salvadores, haciéndose rogar en su vuelta, como si fueran divas decadentes que amenazan con volver o irse.
Y Río Tercero, que largamente espera luego de catorce años un juicio oral y público,
justicia,
y culpables.
Y funcionarios culpables .
Y un pueblo que recuerde que esos señores son culpables , aún con carismáticas sonrisas y fotos de revista.