jueves, 29 de julio de 2010

lunes, 26 de julio de 2010

VIVA EL CANCER


Fuente: Eduardo Galeano, Memorias del Fuego, México, Siglo XXI, 1990.
"¡Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un muro de Buenos Aires. La odiaban, la odian los biencomidos: por pobre, por mujer, por insolente. Ella los desafía hablando y los ofendía viviendo. Nacida para sirvienta, o a lo sumo para actriz de melodramas baratos. Evita se había salido de su lugar. La querían, la quieren los malqueridos; por su boca ellos decían y maldecían. Además Evita era el hada rubia que abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desesperado, el incesante manantial que prodigaba empleos y colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras postizas, ajuares de novia. Los míseros recibían estas caridades desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de visón. No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban. No se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos de reina. Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos desfila el pueblo llorando. Día tras día, noche tras noche, la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de largo. Suspiran aliviados los usureros, los mercaderes, los señores de la tierra. Muerta Evita, el presidente Perón es un cuchillo sin filo."

miércoles, 21 de julio de 2010

¿Qué piden los lectores de La Nación?

De la sección de cartas de lectores de La Nación de hoy. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1286713

Estados de ánimo
Se­ñor Di­rec­tor:

"Mañana de contrastes la gris y ventosa del martes 6 del actual. Enterado de la llegada de la Fragata Libertad por una participación del Dr. Eduardo Olmo en las Cartas de lectores de ese día, luego de terminar la recorrida por los pasillos de los tribunales ubicados en Avda. de los Inmigrantes me dirigí al apostadero naval a fin de presenciar el espectáculo que significa la llegada de la nave insignia de nuestra marina de guerra.

"Ni el mal tiempo opacó la fiesta que significó el regreso del gran navío con su tripulación ataviada con ropa de invierno, luego de cumplir con el viaje de instrucción de los cadetes y participar de las regatas conmemorativas del Bicentenario. Al regresar al estacionamiento para buscar el auto, me topé con una manifestación piquetera (muchos de ellos encapuchados y armados con palos), que en una actitud desafiante se agolpaba sobre la Avda. Comodoro Py frente a la mirada resignada de los funcionarios que ocupan el edificio allí existente.

"Mi estado de ánimo cambió. Venía de participar de una fiesta donde se entonaron emotivas canciones acompañadas de una excelente banda para observar las muestras de una Argentina decadente donde lo único que vale es el patoterismo y la prepotencia de este tipo de individuos que, seguramente alentados desde algún sector del poder político, han llegado a las puertas de los tribunales para hacer oír sus reclamos. La Marcha de San Lorenzo me iluminó y pude superar el mal momento."

Arturo García Rams (h.)
DNI 11.912.694

Pequeño comentario ( ¿valdrá la pena?) sobre los dichos del Sr Arturo (flor de sorete )

Según el título, le ha cambiado el ánimo al autor, la visión de dos Argentinas . ¿ Es un alma sensible a quién golpean profundo los estimulos de la realidad?
Seguimos leyendo y nos pinta dos percepciones. Por un lado se conmueve con la imagen de la Fragata Libertad y "sus emotivas canciones" añade. Incluye en esta breve referencia palabras tales como espectáculos , fiesta , excelente banda.
Continúa contando que luego se topó con un piquete: -de los cadetes heroicos, a los hombres malos encapuchados y con palos-. Aquí incluye patoterismo, prepotencia, estos individuos, alentados por el poder. Decadente.
Termina mejor el mal momento, porque "...la marcha deSan Lorenzo lo iluminó"

De estas cartas, una más del caudal del epistolario gorila que tiene La Nación, se concluye que se sigue planteando lo que Sarmiento , con mejor pluma que este sr. Arturo , instituyó: la Civilización y la Barbarie .
Que no soportan ningún reclamo , ningún intento de organización y ya tienen a flor de labios la frase clientelismo o manejo de poder político.

Que la pobreza molesta, "habría que terminar con los pobres antiestéticos y
que se vayan al conurbano" pareciera decir el discurso que correr por lo bajo.
Además , llama la atención la alegoría de contrastar los piqueteros , justamente con un barco de la Marina.
¿ Qué está pidiendo esta gente?

sábado, 17 de julio de 2010

FUNDACIÓN FELICES LOS PUTOS


Salí del armario y acompañanos, que todo va a estar bien. (nada puede ser peor ni menos natural que el celibato)

Sin rencores,
te acogeremos.

miércoles, 14 de julio de 2010

A favor del matrimonio entre católicos


Estoy completamente
a favor de permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un
error tratar de impedírselo.
El catolicismo no es una enfermedad.
Los católicos, pese a que a muchos no les
gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos
derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u
homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de
carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el
sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían
esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado
rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la
exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos. Pero
esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para
impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que
un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un
ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos
personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente
condenados por la
Iglesia , algunos podrían considerar que permitir que los
católicos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué diránâ€� o
por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio),
incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas.
Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias
católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no
debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es
matrimonio y que debería ser llamado de otra forma no es más que una manera un
tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso:
aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una
familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente sobre
el que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: también estoy a favor
de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán
ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con
exclamaciones del tipo “¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse
católicos!.

Veo ese tipo de críticas y respondo: si bien es cierto que
los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez
en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la
homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los
demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas
evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un
hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una
influencia negativa para el niño ni que, por haber sido criado en un ambiente
así, un niño termine siendo un fervoroso católico (todo lo contrario: no son
pocos los casos de agnósticos, ateos, subversivos, toturadores, violadores,
perversos y psicópatas que provienen de hogares católicos).
Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente,
y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las
opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los
católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a
los informáticos y a los homosexuales.

( tomado de Utopoesía)

domingo, 4 de julio de 2010

¿POR QUÉ SE ESCRIBE UN LIBRO?

De Amores Perdidos y Revoluciones Frustradas

Si ya todo pareciera estar dicho, y por ende todo escrito, ¿qué necesidad hay de seguir llenando las repisas de las librerías ? ¿Qué idea puede ser tan genial que deslumbre por original, nueva o conmovedora? ¿Qué combinación arcaica y benávola hay que realizar para que los sintagmas nos seduzcan?
Y ni siquiera hablamos de génesis genuina, porque esa historia, esa oración pensada y desdoblada y vuelta a hacer, no es más que la comunión de todo aquello que alguna vez consumismo, leímos, vivimos.

Y sin embargo apostaste, mirá vos , y pasaste de largo las ochavas embarradas de los propios miedos.
Y poco importó todo lo reiterativo que las Letras construyeron por siglos porque te lanzaste a decir lo tuyo, a escribirlo, a mostrarlo, como quien sale a la calle casi desnudo.

Quien escribe, escribe para "decirse" sugirió Barthes.
Y acá están, estarán tus palabras y tus rituales, tus miedos, tu ingenuidad, tus arrepentimientos. Una vez que sean de todos, ¿serán menos tuyos? Yo, por mi parte, ya -y esto lo sabías- me enamoré del adolescente que aún temiendo , se enfrenta y se ilusiona y se permite, como todo lo que uno hace en la vida. Como ahora.

Igual que los hijos, los ejemplares que ahora tenés en una caja, seguirán su camino, sus vueltas, terminarán en los estantes de las bibliotecas populares, en algún puesto del mercado de pulgas junto a una señora que se lima las uñas, en los armarios familiares, en la vida lejana de los que te continúan. En mi mesita de luz. En mis sueños.

De Amores Perdidos y Revoluciones Frustradas